Walk a Mile in Their Shoes: Entrevista con Norys


Walk a Mile in Their Shoes: Entrevista con Norys

 norysgiros

“Giros” por Norys (arte en tela)

 

  1. Dime un poco acerca de ti.

Soy Norys, y soy la mayor de dos hermanos. También soy estudiante de Ingeniería Agronómica y Medicina. He vivido acá por ocho años, casi, y aún tratando de adaptarme a la cultura y el sistema en general.

 

 

2.     ¿Por qué decidiste tener esta entrevista?

Creo que es importante para que la gente sepa quienes somos los inmigrantes y que tenemos una voz y una historia que contar.

 

3.     ¿De dónde eres y por qué decidiste venir a los Estados Unidos?

Soy salvadoreña y la decisión no la tomé yo, la tomaron mis padres. Pensaron que aquí podría yo tener un mejor futuro.

 

 

4.     ¿Cómo era la vida para ti donde creciste?

¡Muy bonita! Aunque había limitaciones, éramos libres. No había suficiente comida o dinero. Comíamos carne sólo en ocasiones especiales. Tenía muchos amigos y cada momento con ellos, es como crear una película. Lo que quiero decir es que vivíamos, vivíamos. Es más alegre. No importa que no haya dinero o que no haya comida, es este espíritu de alegría que nos mantiene vivos.

 

5. ¿Cómo es la vida para tu gente ahora? ¿Todavía tienes familiares y amigos allá?

Si, la mayoría de mis amigos están en El Salvador, mis abuelos paternos y mi abuela por parte mi mamá y mi tía. Sigue siendo lo mismo, sólo con la diferencia que no es el mismo El Salvador en que crecí; hay más miedo, más violencia, y más inseguridad. Sigue siendo hermoso con sus paisajes, su cultura, y su gente, pero no es el mismo.

 

6.     ¿Qué tuviste que hacer para llegar aquí (como documentos, dinero, etc.)?

Crucé la frontera como la mayoría lo hace. Fue un camino desconocido y peligroso. Me llevó tres semanas para llegar a mi destino. No sabías si cada día que pasaba iba a traer un mañana. Es como una película de terror. No sabes que viene después. Es desconocido, horrible. Si me pidieran que lo volviera a hacer, no lo hago.

 

7.     ¿Qué dificultades enfrentaste viniendo a los Estados Unidos?

Creo que lo mas difícil del camino fue todo en si, desde dejar mi tierra, al salir de mi casa, yo dije, Norys, no mires atrás y sigue. Entonces, eso fue lo más difícil, dejar mi tierra, mi gente. Una vez en el camino enfrenté dificultades como viajar con gente desconocida. No sabías en realidad que tipo de gente estaba viajando contigo, si eran buenos o si eran malos. Hubieron momentos en que tuve que consolar personas que querían cometer suicidio y estar allí y decirles que esto iba a pasar, que no íbamos a quedarnos allí para siempre, que ya iba a pasa. Tratar de salvar a mi propia vida y salvar la vida de los demás, fue difícil pero me dio fortaleza de seguir.

(un video de la siguiente parte de la entrevista)

Una persona se cortó las venas porque no quería dejar sus nietos. Y perdió mucha sangre entonces un guía preguntó si alguien sabía poner intravenosa, suero. Y, pues, nadie está preparado para algo así. En este viaje de esos sería mucha suerte que venga un médico o una enfermera en un viaje de esos, pero esa vez no estaba nadie de ellos. Al ver la necesidad, por ser estudiante de medicina, yo dije tengo que hacer eso, algo que tengo que hacer. Entonces yo dije yo puedo hacerlo, lo puedo intentar. Y esa persona estaba tirado en un piso de tierra y estaba blanco, como un papel, y le hice el procedimiento y no sé como pero lo hice y vivió. Vivió y no sé que pasó con él después pero otra señora entró en esta, como una ansiedad, y se puso mal, porque la experiencia, por si misma, es traumática. Entonces uno no está preparado por lo que viene en el camino. Entonces una vez en el camino no sabe como la mente va a reaccionar. Entonces esta persona ella decía que ya no quería vivir, que ya no quería vivir, pero tenía dos niñas gemelas que dejaba en El Salvador y ella me lo había comentado cuando nos conocimos por primera vez y dijo que dejaba su familia. Entonces yo le dije, “Tú tienes que vivir. Tienes que llegar a este país para trabajar y traer tus niñas para estar juntas y no puedes pensar negativo. ¿Quién va a cuidar tus niñas si te mueres o si cometes una locura? ¿Quién va a ver por ellas? Entonces yo tenía mis miedos, y yo tenía mis miedos porque es un camino desconocido y cada quien lo va a contar diferente a como lo vivió pero esto es como yo lo viví. Y entonces yo tuve que poner mis miedos a un lado para tratar de ser de ayuda para esta gente y no me importó, no me importó. Perdí el miedo y yo dije esta gente me necesita más, y pues, hice esto, y creo que eso fue lo que me dio fuerza para pasar ese camino, ese camino en cierto, y llegar al destino. Como el miedo de esas personas me ayudó a vencer mis propios miedos y así poder ayudarles. Nunca se sabe cuando…todos tenemos miedos porque es algo natural. ¿Verdad? Pero al ver que muchos de eses otros tienen más miedo, entonces lo tuyo se vuelve insignificante y puedes decir, “ah, eso no es nada, pero esto si es serio. Ellos si lo necesitan.” Y es cuando haces, cuando das.

 

8.      Ya estando en Estados Unidos, ¿cómo fue tu vida?

Mi vida en los Estados Unidos. (suspira) Fue difícil adaptarme, creo que como a todos. Con algo nuevo si tienes un temor, es natural. El temor de lo desconocido. Pero a mi me pasa el tiempo que adaptas y no empiezas a ser tu mismo porque tienes que seguir patrones. Como los que ya están acá entonces dicen, “Ay, ellos hacen esto.” Entonces sigues este mismo patrón. Pero a medida te involucras más en el sistema, vas cambiando opinión, y vas adaptando, que adaptes a tus propios medios. También creo que algo difícil fue aprender el idioma. Ir a la escuela cuando tiene 21 años y estar alrededor de jóvenes que tienen 14, 15, 16 años. Eso fue un reto, pero al llegar acá mi papá me dijo, “Si vas a estar en este país, sin conocer el idioma, ya no hicistei nada.” Entonces él dijo, “Tienes que aprender el idioma para poder sobrevivir en este país.” Y él estaba en lo correcto. Fui a la escuela por cuatro años y me gradué de bachillerato por segunda vez y lo logré. Y ahora digo, saber el idioma ha salvado mi vida. Me ha abierto puertas y he conocido mucha gente, he conocido lugares, que si fuera por el idioma, no sé, nunca hubiera pasado. Volver al bachillerato (Allison pregunta: “¿Bachillerato quiere decir high school?”). Sí, volver al high school y pretender que sos una persona, que tenés una edad cuando no lo sos, eso. Pretender fue difícil. Para mi. Pero, lo tenía que hacer; lo tenía que hacer. Soy una persona introvertida entonces pasé ilesa esta etapa porque no hablaba, sólo aprendía y analizaba y observaba y no había necesidad de decir, “Ah, tengo 21 años o tengo 22.”

 

Y llegar acá y ser madre soltera. Venir cargando una bebé en el vientre e ir a la escuela, ser madre soltera, adaptarse al sistema, a una nueva cultura, fue un paquete de completo. Fue difícil. Fue difícil pero aquí estoy.

 

 

9.    ¿Qué te ha ayudado llegar a dónde estás hoy?

Lo peor que puede pasar a uno es morirse. Mientras está vivo, las posibilidades son muchas, y creo que tener 29 años es una bendición, porque en mi país la vida ya no vale nada. Entonces despertar el siguiente día y ver la luz es, like, gracias, ¿verdad? por otro día. Y saber que todo pasa, las tristezas pasan. Siempre va a ver un nuevo día. Como dije anteriormente, mientras está vivo, las posibilidades son muchas. Las oportunidades están allí, sólo es tener el deseo de buscarlas. Soñar. Soy una soñadora y sueño en grande. Yo siempre digo, todo pasa por una razón. Estamos aquí y estoy aquí con un propósito. Estoy aquí por una razón. No tengo todo lo que quiero pero tengo todo lo que necesito. ¿Entiendes? Entonces pienso que eso es lo más importante. No mirar atrás sino seguir y seguir y saber que algún día vas a estar allí donde siempre has soñado.

 

 

10.     ¿Cómo experimentan las generaciones diferentes en tu familia los Estados Unidos (como los que nacieron en tu país comparado con los que nacieron en los Estados Unidos)?

Las nuevas generaciones no tienen el sentido de cultura. Cuando digo eso, siento que no tienen cultura, es una cultura doble. Entonces al final, es como decir, “¿Soy Americano o soy salvadoreño?” ¿Qué hay en el medio? Entonces es lo que hay en el medio, es lo que se ha perdido. Las generaciones viejas o las generaciones mayores, como mis padres, mis tíos, primos, ellos tienen esa historias, ellos tienen ese folklor todavía en ellos, pero que acá han olvidado pasar a estas nuevas generaciones. Entonces se pierde se han vuelto más americanizados, olvidándose de sus raíces, de ese folklor rico que tenemos como salvadoreños. Estoy hablando por el resto de mi familia. En lo personal trato de seguir cultivando eso, ese espíritu, esa cultura. Trato de cocinar con esas mismas aromas, de pasar esa cultura a mis hijas. Y es difícil cuando estás casada con otra persona en que comparte diferente cultura. Balancear ambas culturas es difícil.

Tratar de seguir hablando el castellano, seguir cocinando esos platos típicos, y seguir guardando las tradiciones. En mi familia siento que se ha perdido, porque dicen, “Estamos en América, vamos a vivir como americanos.” Está bien. No hay nada de malo en ello pero siento que es importante que nuestros hijos e hijas, como latinos, como hispanoamericanos somos, es importante para ellos que sepan sus raíces, de donde vienen. Para mi es importante, porque yo quiero que ellos tengan ese mismo sentido, ese mismo amor por sus raíces. No importa que tan bonito, feo, sea El Salvador. No importa cuan violento sea. Ese folklor y ese carisma humano siempre va a prevalecer. Siempre va a estar allí y sólo porque un grupo de personas estén haciendo mal, no significa que mis hijos no van a saber de donde su mamá viene o de donde su papá viene, ¿entiendes? Ellos tienen que tener eso, porque no importa donde estén, si aquí o en la China, ellos tienen que saber cuales son sus raíces.

 

11. ¿Has preservado algunas tradiciones, comidas, idiomas, o costumbres de tu país natal?

Sí. Estoy escribiendo un libro de recetas tradicionales. Me encanta la cocina. Es una forma de transmitir amor y traer recuerdos. Me gusta cocinar y compartir como lo hice. Compartir la receta y decir, por ejemplo, por semana santa, se acostumbren en El Salvador hacer tortas de pescado, y me encantan. Recuerdo como las hacía mi abuela paterna y la tengo muy grabado y recuerdo que estaba allí en la cocina y ella decía, “No metás las manos en la masa. No toqués.” Entonces yo sólo observaba pero observaba con detalle y es como yo la hago ahora; es como la cocino. Entonces a eso voy, a preservar, por decirlo, la receta como la memoria, de cómo aprendí a hacerla, y pasarla. Entonces cuando yo estoy cocinando, yo estoy contando la historia, y ella era como enojada. No le gustaba que yo estuviera en la cocina, pero inconscientemente estaba aprendiendo, inconscientemente ella me estaba enseñando. Entonces así es como yo aprendí.

 

 

12. ¿Cómo afecta tu herencia cultural tus ideas sobre la inmigración?

Es complejo. Solo la palabra inmigración es like “ouch.” El sistema es injusto. Con solo el hecho de cruzar fronteras, y adaptarnos a una cultura no propia es un cambio grande. A parte de eso, lidiar con un sistema de inmigración que no ayuda, sino que destruye emocionalmente y culturalmente, pienso hay mucho por decir y aún no se suficiente.

No estamos aquí para mostrar lástima, pero será bueno ser aceptados por lo que somos y lo que podemos contribuir al desarrollo del país, traer un poco de nuestra cultura y compartir. Originalmente este país ha sido construido por inmigrantes. Entonces no tiene una cultura específica, por decirlo así. Hay una diversidad cultural. ¿Por qué no unirnos y celebrar la vida y celebrar la diversidad? Todos seríamos más felices y todo sería más fácil. Mientras creamos barreras de que vos sos blanco, que vos sos negro, rojo, amarillo, siempre va a ver conflicto y nadie va a ser feliz. ¿Por qué no nos queremos todos así como somos?

 

 

13. ¿Qué más te gustaría compartir sobre ti, tu familia, o sobre inmigración en general?

¿Sobre mi?…um…creo que mi mensaje sería: mientras estás vivo, las posibilidades son muchas, y no importa donde nos encontremos. Si estamos en este lugar, es que allí tenemos que estar por un propósito, y independientemente en lo que creamos, hay que salir, buscar, y pelear por nuestro sueños. Y aunque el sistema o la sociedad donde vivimos sea injusta, no es razón para decir, “No puedo.” La sociedad no tiene que aceptarnos. Hay razones fuertes por la que estamos aquí “ahora.” No importa donde estemos. Como dije, el sistema no trabaja para nosotros, no hay que acomodarnos, pero hay que criticar y hay que pelear. Hay que hacerles saber que tenemos voz y que tenemos una historia que contar.

 

Norys, gracias por estar dispuesta compartir tu historia tan abiertamente con nosotros.

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